lunes 11 de mayo de 2009

DELINCUENTE

Esto pasó cuando tenía creo que 8 años y estaba en segundo de primaria. Mi amor por los estudios nunca ha sido muy bueno que digamos, siempre he tenido ese toquecito innato de vagancia. Bueno como les digo, estaba en segundo de primaria y estudiaba en Cali, en un colegio que nunca me gustó pero nunca pude salir de ahí ya que mi papá tenía la idea que mi hermana y yo deberíamos ser “Liceistas”. Me acuerdo que teníamos un cuaderno de diario en el que en la mitad la profesora nos había pegado una hoja para anotar las faltas que cometíamos en clase, como no llevar las tareas hechas, pegarle a los compañeros, etc, que tenía que ser firmado por el respectivo padre o tutor. La verdad es que yo tuve una niñez un poco rebelde, por lo que para mí era normal morder a mis compañeras o quitarles las silla cuando se iban a sentar, y a eso le añado que NUNCA hacía una tarea. A causa de esto mi hoja de notas se empezó a llenar de una manera sumamente rápida y mi miedo a la reacción de mi mamá al ver mi falta de responsabilidad crecía con la hoja esa. Muchos años jugando a “chicas” un juego infantil que acompañó la niñez de mi hermana y yo, hizo que cogiera una enorme experiencia en lo que a firmar se trataba. Mi papá, solía firmarnos papeles para jugar y yo aprendí a... ¿Cómo podría explicarlo? aprendí a hacer la firma de mi papá, mejor dicho me volví una experta falsificando su firma.

Dada mi experiencia en el campo de las firmas empecé a firmar esa bendita hoja de notas que a diario mi profesora rellenaba con cosas mías no tan buenas. Yo era una valiente y descarada de primera, firmé por lo menos durante un mes la hojita (tiempo que logré ocultarle a mi mamá el cuardeno que si en mis manos estaba, nunca se iba a enterar de la existencia de él) y la profesora ni cuenta se dio. Pero como primero cae un mentiroso que un cojo, la profesora citó a mi mamá al ver que yo llevaba las notas “firmadas” pero nunca mejoré academicamente ni socialmente (juepucha me pillaron y tan escondidito que lo tenía). Ya se podrán imaginar la histeria que le dio a mi mamá y si no se la imaginan pues lo único que les digo es que me llevé una pela* como ninguna otra.
Hoy me volví a acordar de ese pequeño delito que cometí cuando solo tenía 8 años y mi papá me preguntó que si era algo de lo que me sentía orgullosa y ¿pues que quieren que les diga? La verdad es que como que sí, era un pequeño monstruo tratando de sobrevivir o ¿no?

Por si hay alguna duda aquí está la firma de mi papá hecha por él y otra hecha por mí


¿CUAL ES LA DE VERDAD?

*Pela: Se le denomina a la palmada, correazo o cualquier otro golpe que le dan a uno en las nalgas

domingo 10 de mayo de 2009

LA VIDA SON TRES DÍAS

Y nosotros todavía no sabemos en que consiste vivir. No se ni siquiera que puedo escribir sobre este tema, cada uno siente las cosas de una manera, cada uno sabe lo que le entristece.
Escribo un post porque es la única forma en la que puedo sentirme mejor sin tener que hablar con alguien.
Hoy me enteré que una persona especial había muerto, no se como explicar lo que se siente cuando te dan la noticia, es quizá la misma tembladera que te da cuando estas nerviosa por ver a alguien a quien quieres ¿Qué irónico no?.
Es ahora cuando empiezo a recordar cada uno de los momentos en los que pude compartir con ella, lo que pudo dejar en mí y lo que yo puede haber dejado en ella. Me acuerdo de lo importante que fue esa persona para mí y que tal vez lo importante que yo pude ser para ella. Puedo sonreir al recordarla y a la misma vez sentir ese vacío en el estómago al saber que ya no está aquí. Me cuesta asimilar que su familia está sufriendo, sus amigos, yo, mientras ella está descansando (en mi opinión) al lado de Dios.
Que raro es recordar a esa persona y sentir como si no pasara nada, que raro es sentir que vas a volver a verla en cuanto salgas a la calle...
La verdad es que este post es dificil de escrbir, porque no se como explicar la tristeza que tengo por saber que desde que estoy lejos de mi país gente maravillosa ya no está para volverla a ver cuando regrese.
Quizás no sea muy coherente este post, pero les puedo asegurar que está lleno de sentimiento.
Me quedé con muchas ganas de darle un abrazo a juli cuando murió su mamá, me quedé con ganas de abrazar a mi familia cuando se murió la tía Doris, me quedé con las ganas de abrazar a mis amigos y darles fuerza por la muerte de Kathy.
Esto me hizo recordar que una vez escuché que "La vida son tres días y ya vamos por el segundo"