Y hay personas que dicen que el bachillerato es la mejor época de todas…
Yo hubiese querido que fuera así, pero la verdad es que de mis dos últimos años en el instituto no me quedan muy buenos recuerdos.
A lo mejor si hubiese terminado en Colombia las cosas serían diferentes, en el Bertín o en el Liceo, me da igual, pero diferentes.
No quiere decir que aquí lo haya pasado mal, mentiría si dijera eso, de hecho he salido mucho de fiesta, de paseo, etc. Pero nunca con esa amistad que yo considero tan importante.
Hoy me van a perdonar, pero estoy melancólica, serán mis días difíciles no sé, pero tengo la tontería.
Desde que estaba en 6º de bachillerato en el Liceo soñaba con la excursión que tendría en 11, quería irme a San Andrés con María Paula, Lina, Valentina, Paula, etc. Me acuerdo que María y yo planeábamos una borrachera para Lina, se suponía que iba a ser su primera borrachera. Teníamos planeado no dormir en todo el viaje, ponernos negras, bailar, disfrutar…
Pero la vida cambia y da muchísimas vueltas, en 8º me fui del Liceo y entré al Bertín, casi me muero por el cambio, pero sin embargo conocí a personas maravillosas, gente que de verdad me demostró que la amistad es esa que a pesar de la distancia sigue igual. Decidí que si me iba de excursión en 11º tenía que llevar conmigo a Paola y Luisa, ellas eran tan importantes en mi vida como todas las anteriores.
Perdí el contacto con María Paula y Paula, el cambio de colegio nos distanció muchísimo, pero sin embargo sabíamos que ahí estábamos la una para la otra.
Después en 10º cuando creía que todo lo tenía más o menos acomodado con respecto a mi vida, tengo que cambiar de país en “busca de un futuro mejor”. Me fui a España.
Lo deje todo, entre a un colegio nuevo, con gente de otro país, otra cultura y aunque también se habla “español” me costó muchísimo entender varias cosas y aún me cuesta después de 2 años.
Me tocó repetir 10º, nada comparado a lo de Colombia, nunca me había tocado estudiar tanto, conocí chicas que creí que iban a ser mis amistades tan buenas como las de Colombia. Lastimosamente no fue así, ellas no me entendieron y yo nunca pude entenderlas a ellas, sin embargo con ellas también hay buenas recuerdos aunque a veces pesa más lo malo que lo bueno…
No sé cómo, pero al final terminé 2º de bachillerato en España, me costaron muchas lágrimas y enojos.
¿Qué qué es lo mejor que me ha pasado en el instituto?
Pues la verdad es que recuerdo con muchísimo amor a mis profesores, nunca me había sentido tan orgullosa de un profesor, cada uno dejo algo bueno para mí:
- Carlos Inés: Mi profesor de matemáticas, él es especial, es la persona más tierna que he conocido en España, siempre con su límite entre profesor y alumna que yo alguna vez me salté haciéndole alguna gracia.
-Auxiliadora: Mi profe de lengua castellana, una enamorada de la literatura, de la poesía y me la contagió de su amor por ello. Siempre me ayudó a moverme en las cosas del instituto y siempre estuvo ahí dándome ánimos cuando veía que ya no podía más.
-José Luis: Mi profe de química, la persona que más nervios me hizo sentir antes de un examen, pero con un espíritu juvenil que muchos quisieran tener.
- Pilar: alias la “MARIPILI” mi profe de ciencias de la tierra medio ambiental, ella es diferente a todos, nunca estuvo en una clase con sus 5 sentidos, pero siempre sabia como hacernos sentir bien con esos piropos.
-Teresa y Almudena: Mis profes de 1º y 2º de filosofía, estas mujeres son la diversión personificada, encantadoras.
-Edu: Mi profe de inglés, mi hizo reír durante mucho tiempo y fue mi apoyo incondicional cuando hice selectividad. Aunque en principio tuvimos problemas por sus bromas, en cuanto lo conocí de verdad me di cuenta que es una persona maravillosa.
- Miriam: Mi profe de la academia de matemáticas y química, ella siempre creyó en mí, sabía que yo lo podía lograr.
Ellos son lo mejor que recuerdo y quisiera ir a visitarlos, pero no puedo porque tengo clase, pero sacaré un día para ir y volver a estar con ellos.
Al volver a Colombia este verano me di cuenta que nada había cambiado y que aún seguían mis amigos, los de verdad, los que nunca les importó que yo me fuera.
Ahora sé que no voy a irme de excursión, de hecho ya terminé el instituto y no me fui a ningún sitio. Sé que tengo que seguir adelante así aquí no encuentre la amistad que busco. Sé que la primera borrachera de Lina no fue en la excursión… etc.
También hay españoles de los que aprendo muchas cosas buenas. Hay españoles a los que quiero, como a Pablo, que sabe que lo adoro y siempre está ahí.